sábado, 16 de mayo de 2020

Enfermos también de la cabeza. Hoy en El Periódico




Por si os sirve de consuelo; dentro de poco todo el mundo va a poder abrazar a los seres queridos, estrechar la mano, os quería decir que estar dos, tres meses sin abrazos es duro pero tampoco pasa nada grave, al contrario particularmente pienso que mucha gente ha “reseteado” su forma de vivir dándose cuenta que las cosas más módicas son las más valiosas, son las que realmente merecen la pena, se ha paralizado casi todo y la vida sigue sin pedirnos permiso para ello. Lo del consuelo quería resaltarlo porque mis abrazos y mis estrechadas de manos seguirán sin realizarse, y sin embargo mi vida seguirá siendo una vez más feliz y otra menos, pero seguirá y no por eso me atormentaré. El pánico de estos días habrá servido para que mucha gente, otra mucha no, se dé cuenta que la vida de cada uno es parte de una casualidad empezando por el día que lo engendraron y siguiendo por el cada día, que no es un seguro de un año ni de cien, que las cosas bien hechas tienen menos riesgo que las que se hacen al tuntún, que la felicidad está en tu pensamiento no en tus festejos cuando consumes “vida” ajena sin importarte la ansiedad del dueño de esa vida. Seamos sensatos y no empecemos demasiado rápido a desconfinarnos, y así tal vez nuestra vida pueda volver al ritmo, menos desenfrenado, pero al ritmo de vivir sin angustia, sin miedo, sin permanecer encerrados, si nos desmadramos con botellones, fiestas, aglomeraciones, tenemos todos los números para seguir enfermos también de la cabeza para mucho tiempo y quizás los abrazos nos cuesten tanto como valen.
Echo de menos poder abrazar y estrechar la mano pero la vida es muy bonita y quiero vivirla mientras pueda aunque también me haya tocado vivir esta pandemia que nos atormenta.
A.Hinarejos
14-05-20

viernes, 8 de mayo de 2020

"Corona campa a sus anchas", Resp. Alcampo

Apreciado Sr. Hinarejos,
En contestación a su atento e-mail, quiero agradecerle su colaboración y confianza al utilizar nuestra página web. 
Con relación a su correo en primer lugar, queremos decirle que lamentamos profundamente que el hecho de que su experiencia  no haya sido la deseada, ni por usted ni por Alcampo y agradecemos su escrito ya que nos ayuda a mejorar el servicio que ofrecemos a nuestros Clientes.
Informarle que he comunicado a la responsable de cajas para que hable con el equipo de coordinadoras y azafatas de cajas para que situaciones como esta no vuelva a ocurrir, pidiéndole disculpas por este hecho tan lamentable.


Sin otro particular y con el deseo de seguir manteniendo su confianza en nuestro Centro, aprovecho la ocasión para saludarle atentamente.

Javier Peteiro
Director
Alcampo Diagonal Mar





Comentarios:
No suelo quejarme pero si suelo denunciar cualquier “maltrato” que huele a marginación, ya sé que en los tiempos que corren con el Covid19 es un atrevimiento hablar de “marginación”, sin embargo creo que si además de la pandemia que nos invade pasan episodios pintorescos como el que me ha pasado a mí esta mañana se han de explicar para que la población en general lo sepa. Si una persona que utiliza una silla de ruedas además de al Covid19 ha de enfrentarse, cuando sale a comprar o a cualquier otra cosa, a situaciones esperpénticas, como lo que me ha pasado hoy, mejor pasar hambre. Con respeto y un poco de miedo, hoy después de unos días he ido a comprar al súper que tengo más cerca de casa, a Alcampo, todo normal, pasillo para arriba, pasillo para abajo y cuando tengo la compra hecha paso todos los productos por la caja amiga, pago con Visa y mi sorpresa es que cuando ya tengo todos los productos embolsados y le doy el comprobante a la cajera… ¡Ha de firmar! Me dice, “yo no puedo firmar, además nunca firmo porque no puedo” ¡Que firme él! -refiriéndose a mi ayudante- “Yo no tengo por qué firmar” contesta él, ¡Entonces has de dejar toda la compra! -me contesta- “Pero si llevo viniendo aquí años y nunca me han hecho firmar” ¡Pues aquí lo pone perfectamente, firma del cliente, si no me firma alguien la compra se queda aquí! “Llama a tu jef@” ¡Yo no tengo que llamar a nadie o me firma alguien o vaciamos las bolsas! Visto lo visto y con el virus campando a sus anchas ha tenido que firmar mi acompañante y yo me he sentido ultrajado, afrentado, insultado… porque además me hablaba de muy malas maneras, vamos sin educación. Evidentemente he hablado con la responsable y me ha tranquilizado diciéndome que el virus influye bastante en el comportamiento, pero que de todas maneras además de comunicarle ella a todo el personal de las cajas mi situación, si algún otro día me pasa que exija al que me atiende que venga un responsable y no sean ell@s los que decidan lo que se ha de hacer en estos casos.



No suelo quejarme pero si suelo denunciar cualquier “maltrato” que huele a marginación, ya sé que en los tiempos que corren con el Covid19 es un atrevimiento hablar de “marginación”, sin embargo creo que si además de la pandemia que nos invade pasan episodios pintorescos como el que me ha pasado a mí esta mañana se han de explicar para que la población en general lo sepa. Si una persona que utiliza una silla de ruedas además de al Covid19 ha de enfrentarse, cuando sale a comprar o a cualquier otra cosa, a situaciones  esperpénticas, como lo que me ha pasado hoy, mejor pasar hambre. Con respeto y un poco de miedo, hoy después de unos días he ido a comprar al súper que tengo más cerca de casa, a Alcampo, todo normal, pasillo para arriba, pasillo para abajo y cuando tengo la compra hecha paso todos los productos por la caja amiga, pago con Visa y mi sorpresa es que cuando ya tengo todos los productos embolsados y le doy el comprobante a la cajera… ¡Ha de firmar! Me dice, “yo no puedo firmar, además nunca firmo porque no puedo” ¡Que firme él! -refiriéndose a mi ayudante- “Yo no tengo por qué firmar” contesta él, ¡Entonces has de dejar toda la compra! -me contesta- “Pero si llevo viniendo aquí años y nunca me han hecho firmar” ¡Pues aquí lo pone perfectamente, firma del cliente, si no me firma alguien la compra se queda aquí! “Llama a tu jef@” ¡Yo no tengo que llamar a nadie o me firma alguien o vaciamos las bolsas!  Visto lo visto y con el virus campando a sus anchas ha tenido que firmar mi acompañante y yo me he sentido ultrajado, afrentado, insultado… porque además me hablaba de muy malas maneras, vamos sin educación.
Evidentemente he hablado con la responsable y me ha tranquilizado diciéndome que el virus influye bastante en el comportamiento, pero que de todas maneras además de comunicarle ella a todo el personal de las cajas mi situación, si algún otro día me pasa que exija al que me atiende que venga un responsable y no sean ell@s los que decidan lo que se ha de hacer en estos casos.
A.Hinarejos
08-05-20

miércoles, 6 de mayo de 2020

No se acabó. Hoy en El Periódico.





https://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/voy-a-seguir-confinado-utilizando-mascarilla-200592


Hoy en El periódico. 


Se acabó, eso es lo que mucha gente se cree, ojalá sea así, yo particularmente voy a seguir confinado, utilizando mascarilla, y sobre todo actuando con sentido común, no me da miedo palmarla, sin embargo tengo respeto al sufrimiento en general y pienso que un rato entre una aglomeración de gente es un método propicio para que el contagio se propague, máxime cuando no se ha inventado ningún remedio, ninguna vacuna, no se ha encontrado nada que lo mate, por qué, si hemos estado tantos días encerrados, no podemos ser un poco sensatos y aguantar un poco más, por qué no salimos protegidos, no tanto por nosotros sino por los demás, espero que el virus sea más consciente que nosotros y no actúe con toda la virulencia de estos días atrás, si es así, los paseos, las charlas, las cervezas en el bar… nos van a costar muchas vidas más y bastante pobreza. Seamos serios y respetemos la maldad del virus aunque sólo sea por miedo a que un semejante sufra, aunque me da que el dolor de otro nos importa poco. No se acabó, tenedlo claro, no se acabó porque cada día hay muchos contagiados, muchos muertos, mucho sufrimiento… ya sé que la población es así, prefiere creer que el “espíritu santo” existe, pero obviar que un bicho aislado, visto y estudiado seguirá haciendo destrozos entre todos, entre los más débiles más estragos, pero que a alguno, no tan débil también se lo lleva por delante.
Bajemos a la calle sin protección, de todas maneras no nos vamos a extinguir, somos tantos. El sentido común y el respeto será quien menos contagios origine, de momento es la única medicina que han encontrado los científicos de todo el mundo.
A. Hinarejos

sábado, 2 de mayo de 2020

VÍDEO AGRADECIMIENTO ASISTENTES PERSONALES.






Hace unas semanas os propusimos hacer un vídeo para agradecer a todas/os las/os Asistentes Personales el esfuerzo que están haciendo en momentos como este.
¡Ya tenemos el vídeo montado y subido a las redes!