domingo, 14 de junio de 2020

Iguales en los pensamientos. Hoy en El Periódico.


Ciudadanos de tercera en los hospitales con el coronavirus, de cuarta en el trabajo, en la playa ayer nos demostró la administración que somos de quinta o ni siquiera eso, no existimos, ayer empezaba la temporada de baño para las personas que han de utilizar una silla de ruedas en Barcelona, pero según los responsables la mejor forma de no cumplir una ley es ignorarte y así lo hicieron, la temporada de baño anulada por ordeno y mando, ni pasarelas, ni vestidores, ni silla anfibia… y mientras cualquier vecino de cualquier población con restricciones por el Covid19  puede tomar un baño, los ciudadanos de quinta se han de aguantar, además sin poder discutir ni hablar nada, como si no existieran, vamos que está claro que eso de la igualdad es evidente que para la administración es cualquier cosa menos igualdad, la vida de una persona que ha de utilizar una silla de ruedas o padece alguna patología que impide llevar una vida “normal”  se convierte en una lucha diaria, ayer con la prohibición de bañarse, el otro día en ser el último en la cola para utilizar un respirador, en un trabajo quedar feo de cara a atender al público aunque tu CV sea el más completo. Si, ayer como en muchas otras ocasiones se tuvo que hacer una manifestación para reivindicar algo que por ley tendría que ser obligatorio, una lucha cotidiana mientras que los responsables se llenan la boca de que todos somos iguales.
Todos somos iguales mientras estemos en casa sin rechistar, sin embargo eso ha cambiado, no estaremos en casa y, si, gritaremos cuando nos traten con diferencia respecto a los demás, por eso exigimos poder bañarnos, trabajar, divertirnos… como todo el mundo, somos diversos en el físico pero iguales en los pensamientos.
A.Hinarejos
14.06-20 

1 comentario:

Miquel dijo...

Fue muy lamentable que iniciada la temporada de baños en las playas en Barcelona, las persones con diversidad funcional que fuimos nos encontramos que nuestra instalación no estaba, ni los módulos, ni sillas anfibias, ni los técnicos de soporte,… nada. Tienes mucha razón Andrés.