Hoy he vivido lo que me gustaría que no pasara. Me dirigía al centro comercial Diagonal Mar para avituallarme del condumio necesario cuando por la puerta salía un hombre con un patinete echando chispas y detrás de él uno de seguridad corriendo, el del patinete ha cruzado hasta el centro de la calle exponiéndose a que un coche lo atropellara y el de seguridad lo ha seguido y en el centro de la calzada lo ha placado como si fuera una jugada de rugby, lo ha tirado al suelo, han forcejeado y al final después de que el del patinete dijera "déjame, ya te lo doy, ya te lo doy" el jurado lo ha cogido fuerte y se la ha llevado para adentro, una mujer de entre todos los que estábamos mirando ha recogido el patinete y yo he hecho una foto donde se puede ver al de seguridad y al presunto ladrón y también a la mujer que ha recuperado el patinete.
He visto esto en películas, pero nunca lo había vivido en directo y la verdad no sé lo que había robado ni por lo que lo perseguía, lo que sí sé es que han tenido suerte de que el semáforo estuviera en rojo porque es una calle con bastante tráfico y si hubiera estado en verde cualquier coche podría haberlos atropellado. No me gusta ver lo que he vivido esta mañana pero la sociedad está llena de fallos y uno de los más importantes es que haya gente que tenga que robar para poder ejercer lo más preciado que hay en la tierra qué es vivir sin tener que robar para comer.
Es duro robar si no eres ladrón de guante blanco, es duro robar para poder vivir, es duro trabajar de seguridad para detener ladrones que roban para comer, es dura la vida porque la sociedad la hace así.
Esta mañana he vivido como detenían a un ladrón. A los ladrones de guante blanco los veo cada día en los medios de comunicación y qué casualidad a ninguno veo que se juegue la vida, solo roban arruinando vidas.
08-04-26

No hay comentarios:
Publicar un comentario