sábado, 27 de junio de 2026

Sentir que vive en la isla de los trastos inservibles.




Soy guapo como tú, demente quizá más, pero yo me desplazo en una silla de ruedas y desde que tuve el accidente parece que viajé a un mundo paralelo porque buena parte de vosotros, la sociedad, me ve como si hubiera perdido mi guapura e ignora que mi cerebro sigue siendo, no perfecto porque pienso que la perfección no existe, pero sigue despierto.

Es duro romperse la médula a nivel C3 C4 pero más duro es ver o descubrir la ignorancia de buena parte de la sociedad, esa gente guapa o no tanto de cara pero increíblemente ignorante de cerebro.

El mundo paralelo me lo confirmáis vosotros, esa parte de la sociedad que no respeta ni entiende e ignora que mi lesión fue en la médula espinal y no en la cabeza, porque ellos, vosotros, me hacéis vivir en una lucha cotidiana para poder vivir sin enfrentarme casi cada día a vosotros, los guapos de cara pero cortos de mente, solamente quiero ser sociedad íntegra y que la silla de ruedas sea un artilugio más para poder moverme.

Viviré guapo de cara y seré una persona sincera de pensamiento mientras viva, me pelearé y no me callaré siempre que me sienta ofendido por buena parte de una sociedad, aniñada e inmadura.

Y para el que no lo sepa sincera  quiere decir íntegra, sin grieta y no digo perfecto  aunque ante esta sociedad me siento así.

Os lo explico: cuando alguien mandaba hacer una escultura de mármol y salía perfecta, vamos que no tenían que tapar las imperfecciones con cera, eso era una escultura "sin cera".

No quiero que se me vea como una persona perfecta pero tampoco quiero que se me haga vivir en un mundo paralelo donde mi persona parece otra cosa, no una persona, quiero que la sociedad crezca y cuando vea a alguien que ha tenido un accidente, una enfermedad o que ha nacido así, la trate como a cualquiera y no le haga sentir que vive en la isla de los trastos inservibles.

Es difícil pero de verdad que mi vida forma parte de una sociedad que es la misma que la tuya, no me hagáis vivir en un mundo paralelo.

27-06-26


Hoy museo. Obra de Marga Ximénez.

 






jueves, 25 de junio de 2026

Algunos no son carteristas, roba móviles, rateros… son literalmente el cáncer de la libertad.




Carteristas, roba móviles, rateros… son parte de la sociedad, también son parte de la sociedad políticos, jueces, fiscales, empresarios… y no son ni rateros, ni roba móviles, ni carteristas.. son todavía mucho peor porque detrás de la carrera que han estudiado, de la empresa de la que son responsables o de su forma de ser, como políticos son corruptos, prevaricadores, cobra mordidas… tenemos suerte que no son todos, son solo algunos pero que afecta a toda la sociedad porque gente indefensa es puesta en entredicho, incluso metida en el espacio de  su reinado son culpables.

Todos ellos son personas igual que yo pero algunos aprovechando sus conocimientos y poder destruyen buena parte de una sociedad llena de fallos,  su forma de ser y sus conocimientos los utilizan para destrozar a cualquier ser humano que ellos decidan, viven de su su poder y aprovechan todo el conocimiento adquirido para destrozar la vida de quien ellos quieren.

Algunos no son carteristas, roba móviles, rateros… son literalmente el cáncer de la libertad de buena parte de la sociedad, a su antojo introducen a alguna gente al abismo donde la libertad no se conoce porque está controlada por ellos mismos.

La justicia, la política, el empresario… son en definitiva el poder, ese elemento que se alimenta con el sudor duro de buena parte de la sociedad, sus mentiras y forma de actuar con lo que tendría que ser el motor de un pueblo lo aprovechan para gastar en miserias todo el dinero y las riquezas que roban vergonzosamente a quien ellos dominan.

Para muchos de ellos es el todo pagado por lo mucho que aprendieron en el pupitre de la vanidad y que ahora  utilizan para destrozar en muchas ocasiones la libertad de gente que  lo único que ha hecho es enfrentarse al poder inverosímil de ellos.

El carterismo, el raterío, el roba móviles… lo practican ellos multiplicado por millones y el pueblo lo ve pero no puede hacer nada.

25-06-26


domingo, 21 de junio de 2026

Villapalacios, mi pueblo, mis recuerdos… entrega XXVII

 

https://ahm000e140.blogspot.com/2025/10/villapalacios-mi-pueblo-mis-recuerdos.html


En Villapalacios a las personas a partir de los cincuenta y cinco o 60 años se les decía el hermano tal o la hermana cual por eso a la madre del nene se le decía la hermana Anselma. En el pueblo la palabra viejo se usaba para la ropa, las cosas, los cacharros…, nunca para las personas, una forma singular de nombrar a las personas mayores. 

Eran tiempos duros se notaba en el rostro de la gente, el trabajo en el campo físicamente desgastaba, aunque psicológicamente eran menos duros, la mente estaba paralizada porque la falta de medios académicos era latente.

Recuerdo mucha gente mellada, con dentadura postiza, no había dinero. Recuerdo ver en algún legío la vajilla y enseres de alguna persona que se había muerto con una enfermedad contagiosa, posiblemente la viruela.

En el pueblo todas las casas tenían chimenea, en el invierno servía para calentarse y cada día para hacer la comida, evidentemente había los utensilios de la chimenea: el badil, las tenazas, las trébedes y una tranca que se ponía para que no se volcara el puchero cuando se hacía la comida, eso requería tener bastante leña en el corral para encender la lumbre cada día. Recuerdo ir con mi padre y con los mulos a traer alguna carga de leña más gorda y tamaras y sobre todo cuando se escardaban las olivas, todo lo que se le quitaba se traía al corral para ir quemándolo durante el año.

En las casas del pueblo no había cocina, la chimenea estaba en el comedor y a un lado y a otro de la chimenea normalmente había una vitrina donde se guardaba la poca vajilla que había y los cubiertos, luego estaba la alacena donde se guardaba la matanza, chorizos, morcilla y lomo adobado en orza con aceite, los jamones, el salchichón y el tocino salado… También había una especie de chorizo que se llamaba  güeña. En el comedor, en el techo, había unas alcayatas donde se ponían unos barajones para colgar toda la matanza y que se secara durante quince o veinte días, luego se freía y se repartía en orzas con el mismo aceite que se había frito, menos los jamones que se ponían en un arca con sal durante un tiempo y luego se colgaban en la cámara para que se curaran y estaban tan buenos como los pata negra de hoy en día.


jueves, 18 de junio de 2026

Los niños no pueden tener aire acondicionado, sino solamente un abanico.




El otro día un político, con la cara más dura que el cemento armado,  daba consejos a los niños de lo que tenían que hacer para no pasar calor en los barracones habilitados como colegios y en los mismos colegios. El esgrimía un abanico y decía que si cada niño se lleva uno de éstos a la clase no habrá que poner aire acondicionado y ellos mismos se pueden dar aire y no pasar calor.

Ellos, los políticos, no quieren abanicos, quieren aire acondicionado, coches oficiales,  pagas desmesuradas, alcohol subvencionado en el Parlamento…  Muchos quieren lo que están haciendo :  vivir como reyes con el sudor de los padres de los niños que en los barracones habilitados como colegios y en los mismos colegios trabajen pagando impuestos para ellos.

Al pasar varios días y ver a una clase de esos niños estudiando en el parque a la sombra de los árboles hoy he hecho una fotografía para poder argumentar lo que estoy diciendo con ella. Es vergonzoso oír a semejante energúmeno abanicándose en la tele y ofreciendo a los niños que hagan lo mismo que él, es vergonzoso ver a una clase de niños dar sus lecciones en el parque a la sombra de los árboles, pero no tanto por lo que es en sí porque a mí me parece bien que se pueda salir de un barracón habilitado como colegio a dar una clase en el parque, lo que no me parece bien es que se tenga que salir porque a la administración, bueno, a los políticos, no se les caiga la cara de vergüenza por tener estudiando a esos niños con 30 o 35 grados de temperatura  porque ellos dicen que el aire acondicionado y los chupitos de alcohol subvencionado son solamente para donde trabajan ellos, más impresionante todavía es que el alcohol esté subvencionado en el Parlamento, no me extraña que monten esos saraos cuando discuten por alguna ley, una mejora o simplemente para que pueda haber aire acondicionado en las clases de los niños de todo el país.

Veintiséis millones ha costado el viaje del Papa y los niños no pueden tener aire acondicionado, sino solamente un abanico.

18-06-26


miércoles, 17 de junio de 2026

La Federación de Ajedrez catalana no pone un monitor.




No solo ante los monitores que tendría que poner la Federación Catalana de Ajedrez para que las personas gran discapacitadas, o sea que no pueden mover las manos, sino por bastantes más cosas la Federación ha dado su callada respuesta, así una persona que quiera jugar a ajedrez y tenga las manos inmóviles tiene que pagarse de su bolsillo un monitor que le mueva las piezas. Es como si a un corredor de atletismo le pidieran que se pagara la pista para correr, inverosímil pero lo cierto es que la Federación de Ajedrez catalana no quiere discapacitados porque si no fuera así no hubiera dado la callada por respuesta, hubiera luchado por contratar monitores que pudieran ejercer este trabajo para las personas que no podemos mover las piezas, no puedo jugar torneos ni oficiales ni amistosos si no tengo una persona pagada o que alguien se ofrezca para moverme las piezas, es un agravio comparativo con muchos deportes adaptados. El ajedrez es un deporte inclusivo que no necesita una federación aparte, cualquier discapacitado físico puede competir si dispone de alguien que le mueva las piezas. Ni partidas rápidas, ni semi rápidas, ni lentas se pueden jugar sin una persona que nos asista, por eso  no dejaré de luchar por este tema, yo quiero ser sociedad y poder jugar al ajedrez como cualquier persona. Se que no puedo mover las piezas pero también sé que no puedo utilizar muchísimas cosas de las que disfrutan otras gentes y sin embargo la obligación de pagar impuestos la tengo igual. La Federación de Ajedrez catalana no pone un monitor  y lo más triste es dar la callada por respuesta y mientras tanto aquí no ha pasado nada. No me siento sociedad, soy parte de ella a medias porque ella amparándose en una federación arcaica no  deja que pueda jugar al ajedrez igual que todo el mundo en una sociedad integral sería así. Esta sociedad está llena de agujeros como una carretera tercermundista y yo no dispongo de un todoterreno para poder funcionar por esa carretera llena de socavones.

17–06–26


Villapalacios mi pueblo, mis recuerdos... Entrega 00

 

https://ahm000e140.blogspot.com/2025/10/villapalacios-mi-pueblo-mis-recuerdos.html






Entrega 00


Andrés ha comenzado a escribir una serie de relatos centrados en su infancia y juventud en Villapalacios (Albacete), abarcando su vida hasta los 14 años. El motor de esta iniciativa es precisamente su hijo, quien le pidió que dejara por escrito esas raíces, anécdotas y la forma de vida en el pueblo antes de que él se trasladara a Cataluña.

Esto es lo que destaca de ese relato que está construyendo:

  • El objetivo: Preservar la memoria familiar. Su hijo quería conocer de primera mano cómo era la vida de su padre antes del accidente y antes de vivir en la gran ciudad, rescatando la identidad de sus orígenes.

  • Contenido: Describe un Villapalacios de mediados del siglo XX, con sus tradiciones, juegos de infancia y la dureza pero también la sencillez de la vida rural.

  • Conexión emocional: Estos textos sirven de "precuela" a su libro Un segundo después, permitiendo a sus lectores (y a su familia) entender quién era ese joven de 24 años antes de que aquel 17 de mayo en la playa de El Masnou lo cambiara todo.

Es un ejercicio de memoria histórica personal muy valioso, donde Andrés demuestra que, a pesar de las limitaciones físicas, su capacidad para recordar y transmitir emociones sigue intacta.

Andrés le explica a su hijo que los juegos no solo eran diversión, sino que formaban el carácter y la resistencia física. Al leerlo, se percibe un contraste agridulce: el niño que corría sin parar por aquellas calles es el mismo hombre que hoy, con su mente y su escritura, sigue recorriendo esos caminos desde su silla. 

Sendra..