una raja para
que al agacharse se abriera y así no había que lavar pañales, sobre todo
en verano, en invierno era otra historia. Una anécdota curiosa: me
tenía mi madre en brazos con el pito fuera y abrió el puchero que había
en el fuego para mirar el cocido y yo me meé dentro. Si yo digo que
aprovechábamos las suelas de goma de las
sandalias, zapatillas,
zapatos y todo lo que tuviera suela de goma parece que hacíamos
colección de suelas de goma y nunca más lejos de eso, lo que hacíamos
con ellas era guardarlas hasta abril más o menos, como dice el refrán:
“Los de abril para mí y los de mayo para mi amo” ¿Y qué tiene que ver
ésto con los caracoles? ¿Qué tienen que ver
las suelas de goma? Es
muy sencillo, en el tiempo de los caracoles se cogían las suelas que se
habían guardado e íbamos a las huertas a buscar caracoles y no es que a
ellos les gustaran las suelas, es que con las tenazas de la lumbre se
cogía una suela y se le prendía fuego, una vez ardía se usaba como
linterna, farol o candil, para buscar caracoles, hacía un poco de peste y
humo pero era infalible para recoger una buena morterada en las noches
de abril. Luego se dejaban unos días en ayunas y después se lavaban
bien, se hervían y se hacía una salsa un poco picante, se mezclaba con
ellos y a la sartén una media
hora y estaban cicateros.
jueves, 5 de marzo de 2026
Villapalacios, mi pueblo, mis recuerdos.... Entrega XIV
Eran
otros tiempos y había que arreglárselas y para que los ñacos chicos no
estuvieran todo el día meados o cagados lo que hacían era ponerle un
pantalón a un ñaco chico y cuando ya caminaba pero no sabía pedir para
mear ni cagar, en la parte de delante le hacían un agujero para dejar el
pito fuera y en la parte de atrás el pantalón tenía
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