viernes, 8 de mayo de 2020

"Corona campa a sus anchas", Resp. Alcampo

Apreciado Sr. Hinarejos,
En contestación a su atento e-mail, quiero agradecerle su colaboración y confianza al utilizar nuestra página web. 
Con relación a su correo en primer lugar, queremos decirle que lamentamos profundamente que el hecho de que su experiencia  no haya sido la deseada, ni por usted ni por Alcampo y agradecemos su escrito ya que nos ayuda a mejorar el servicio que ofrecemos a nuestros Clientes.
Informarle que he comunicado a la responsable de cajas para que hable con el equipo de coordinadoras y azafatas de cajas para que situaciones como esta no vuelva a ocurrir, pidiéndole disculpas por este hecho tan lamentable.


Sin otro particular y con el deseo de seguir manteniendo su confianza en nuestro Centro, aprovecho la ocasión para saludarle atentamente.

Javier Peteiro
Director
Alcampo Diagonal Mar





Comentarios:
No suelo quejarme pero si suelo denunciar cualquier “maltrato” que huele a marginación, ya sé que en los tiempos que corren con el Covid19 es un atrevimiento hablar de “marginación”, sin embargo creo que si además de la pandemia que nos invade pasan episodios pintorescos como el que me ha pasado a mí esta mañana se han de explicar para que la población en general lo sepa. Si una persona que utiliza una silla de ruedas además de al Covid19 ha de enfrentarse, cuando sale a comprar o a cualquier otra cosa, a situaciones esperpénticas, como lo que me ha pasado hoy, mejor pasar hambre. Con respeto y un poco de miedo, hoy después de unos días he ido a comprar al súper que tengo más cerca de casa, a Alcampo, todo normal, pasillo para arriba, pasillo para abajo y cuando tengo la compra hecha paso todos los productos por la caja amiga, pago con Visa y mi sorpresa es que cuando ya tengo todos los productos embolsados y le doy el comprobante a la cajera… ¡Ha de firmar! Me dice, “yo no puedo firmar, además nunca firmo porque no puedo” ¡Que firme él! -refiriéndose a mi ayudante- “Yo no tengo por qué firmar” contesta él, ¡Entonces has de dejar toda la compra! -me contesta- “Pero si llevo viniendo aquí años y nunca me han hecho firmar” ¡Pues aquí lo pone perfectamente, firma del cliente, si no me firma alguien la compra se queda aquí! “Llama a tu jef@” ¡Yo no tengo que llamar a nadie o me firma alguien o vaciamos las bolsas! Visto lo visto y con el virus campando a sus anchas ha tenido que firmar mi acompañante y yo me he sentido ultrajado, afrentado, insultado… porque además me hablaba de muy malas maneras, vamos sin educación. Evidentemente he hablado con la responsable y me ha tranquilizado diciéndome que el virus influye bastante en el comportamiento, pero que de todas maneras además de comunicarle ella a todo el personal de las cajas mi situación, si algún otro día me pasa que exija al que me atiende que venga un responsable y no sean ell@s los que decidan lo que se ha de hacer en estos casos.



No suelo quejarme pero si suelo denunciar cualquier “maltrato” que huele a marginación, ya sé que en los tiempos que corren con el Covid19 es un atrevimiento hablar de “marginación”, sin embargo creo que si además de la pandemia que nos invade pasan episodios pintorescos como el que me ha pasado a mí esta mañana se han de explicar para que la población en general lo sepa. Si una persona que utiliza una silla de ruedas además de al Covid19 ha de enfrentarse, cuando sale a comprar o a cualquier otra cosa, a situaciones  esperpénticas, como lo que me ha pasado hoy, mejor pasar hambre. Con respeto y un poco de miedo, hoy después de unos días he ido a comprar al súper que tengo más cerca de casa, a Alcampo, todo normal, pasillo para arriba, pasillo para abajo y cuando tengo la compra hecha paso todos los productos por la caja amiga, pago con Visa y mi sorpresa es que cuando ya tengo todos los productos embolsados y le doy el comprobante a la cajera… ¡Ha de firmar! Me dice, “yo no puedo firmar, además nunca firmo porque no puedo” ¡Que firme él! -refiriéndose a mi ayudante- “Yo no tengo por qué firmar” contesta él, ¡Entonces has de dejar toda la compra! -me contesta- “Pero si llevo viniendo aquí años y nunca me han hecho firmar” ¡Pues aquí lo pone perfectamente, firma del cliente, si no me firma alguien la compra se queda aquí! “Llama a tu jef@” ¡Yo no tengo que llamar a nadie o me firma alguien o vaciamos las bolsas!  Visto lo visto y con el virus campando a sus anchas ha tenido que firmar mi acompañante y yo me he sentido ultrajado, afrentado, insultado… porque además me hablaba de muy malas maneras, vamos sin educación.
Evidentemente he hablado con la responsable y me ha tranquilizado diciéndome que el virus influye bastante en el comportamiento, pero que de todas maneras además de comunicarle ella a todo el personal de las cajas mi situación, si algún otro día me pasa que exija al que me atiende que venga un responsable y no sean ell@s los que decidan lo que se ha de hacer en estos casos.
A.Hinarejos
08-05-20

3 comentarios:

AbeL JiMenEz heRnAndEz dijo...

Andrés, realmente es una situación denunciable en cuanto a como te ha hecho sentir la cajera.
Son momentos difíciles de gestionar pero no por eso tenemos que soportar las faltas de educación y el momento que tu debes haber pasado.
No podemos depender que nos hagan favores , se ha de exigir procedimientos que se adequen a las diversidades existentes.
Seria interesante pedir a esta cadena de supermercado , que es la que tu habitualmente haces tu compra, que te den una tarjeta de socio VIP, asi solucionaran los problemas de educación y de atención al cliente que tienen con sus trabajadoras y trabajadores.
Fuerza¡¡¡¡

anhimo dijo...

Gracias por tus palabras, hablaré sobre el consejo de la tarjeta vip. De todas maneras mi escrito lo he enviado a Alcampo de Madrid. A ver que me contestan.
Salud.

Ariadna dijo...

Nosotros pedimos una plaza de parquing, para un familiar q lo necesitaba. Aunque teniamos una acera de 30 cm y era bastante complicado. Tardaron,bua. Eso no fue lo peor. Lo peor eran algunos vecinos. Anónimos y destrosos en coche. A veces llegabamos del centro, por la noche, y la plaza estaba ocupada por chicos, gente de mediana edad, etc. Q no querian andar. Hasta un día nos esperaron en la puerta para preguntarnos si los habiamos denunciado. Otro día, una madre nos dijo q claro su hijo estaba muy molesto pq no pasa nada por aparcar en un sitio reservado.Entre otras cosas. De bichos malos, el mundo esta plagado y nunca estan en peligro de extinsion. Lástima.