miércoles, 2 de septiembre de 2026

Villapalacios, mi pueblo, mis recuerdos… entrega XXXVII










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Algunas cosas curiosas: las sillas se enguitaban con vencejos hechos de esparto machacado, la pleita para hacer capachos para la aceituna, serones, espuertas, sarrietas… se hacía con esparto crudo, era todo un arte hacer pleita, no todo el mundo sabía.

De la aceituna, además de hacer aceite y chispe, salía un líquido tóxico que se llamaba jamila y se echaba al caz para que se fuera al río, ahora con el tema ecológico y para que todo sea más sano y limpio hay una balsas especiales para depositarla. 

A los ñacos cuando no habían bastantes sillas nos decían "sentaros en el puño y estáis a 4 dedos del suelo". Era otra forma de educar porque quien tenía que utilizar la silla cuando no habían suficientes para todos era la gente mayor y los ñacos no rechistábamos.

Hubo un año tan húmedo, no sé si fue 1962 o 1961, que en todos los humedales del término municipal de Villapalacios el espliego crecía como si fuera la alfalfa, tanto que al lado de la venta de Noguera pusieron un alambique para hacer esencia del mismo, todo el pueblo se volcó en ir a coger espliego y llevarlo a la empresa que montó aquel sistema y  sacarse unas perras para vivir. Yo también fui a buscar espliego para venderlo, recuerdo que aún siendo un niño me impresionaba ver las cinas de esa planta que se montaban para luego pasarlo por el alambique y hacer colonia.

 En los archivos del Ayuntamiento seguro que quedó impreso este detalle del espliego. Todos los que  tengan mi edad o similar seguro que se acuerdan.

Todo pintaba claro para que Villapalacios se fuera quedando sin habitantes porque los ñacos y las ñacas íbamos creciendo y no había posibilidad de trabajar porque lo que se cultivaba en el término no era suficiente para tanta gente y como era de recibo muchos padres y madres decidieron emigrar a Barcelona. Valencia, las Baleares…

 El colegio obligatorio se había acabado o sea que la única opción era que tus padres te metieran en el seminario para ser cura, ser rico, o hacer el vago. 

Algunos ayudábamos en los trabajos de la familia, yo iba con mi padre a desmamonar que era quitarle los mamones a las olivas, o sea los tallos que  echaban en el tronco, también había que  cavarlas que era remover la tierra donde no llegaba el arado para quitarle la hierba que nacía, también ayudaba a plantar la hortaliza: los pimientos, los tomates, las cebollas, los pepinos… Una vez nacidos y crecidos se tenía que escabillar, que era mover la tierra y quitarle la hierba que nacía entre las matas. Una cosa curiosa era que cuando las cebollas se hacían grandes se tenían que pisar para que engordaran el máximo posible, curioso lo de pisarlas, a los tomates se les ponía en el surco, la parte honda del machón, támaras para que cuando echaran tomates no tocaran en el suelo y se pudieran, también una cosa curiosa.


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