lunes, 21 de septiembre de 2026

"Me lo puedes quitar de aquí y ponerlo en otro sitio es que aquí molesta"




Hoy he ido a jugar una partida de ajedrez de un torneo que acaba de empezar y como he llegado un poco antes me he ido a tomar un café al bar del centro cívico, un bar que como poco tiene 200 metros cuadrados y no había nadie, en una mesa en la que había dos sillas yo me he puesto en el lado que no había silla con mi silla de ruedas, detrás de mí había un pasillo de dos metros o tres y la sorpresa ha sido cuando ha venido la camarera y dirigiéndose a la persona que iba conmigo oigo que le dice: "me lo puedes quitar de aquí y ponerlo en otro sitio es que aquí molesta"

 La sensación que me ha dado es que me estaba tratando como si fuera una maleta,  una caja de herramientas, un objeto vamos...y le digo: "¿Cómo dice y por qué se lo dices a ella y no me lo dices a mí? Me estás tratando como si fuera idiota, pues perdona lo que voy a decir pero la idiota eres tú porque así no se trata a una persona aunque vaya en una silla de ruedas" Le podía haber dicho que luego ellos hablan de racismo, porque no era española, pero me he callado. Ella estaba sobrepasando todos los límites al decir "me lo puedes quitar de aquí que molesta y me lo pones en otro sitio", donde ella ha señalado, creo que la humillación en este caso es más fuerte que el Racismo, para ella yo no era una persona era una cosa sin entendimiento, sin personalidad, sin nada de nada porque estaba enfrente de mí y dirigiéndose a la persona que iba conmigo diciendo semejante barbaridad. Así nos va a las personas que para caminar necesitamos una silla de ruedas y es que mucha gente piensa que estamos sentados con la cabeza porque el cerebro no es capaz de relacionarse con una persona que no te conoce o que te conoce pero tiene dos dedos de frente. Yo en mi caminar me encuentro a mucha gente así, por suerte no es toda la sociedad pero cada día salgo de casa diciendo hoy que me voy a encontrar con mi vida cotidiana.

No soy racista pero sí un marginado desde que tuve el accidente por buena parte de la sociedad. Hemos estado diez minutos para tomar el café y no ha entrado nadie.

A lo que yo molestaba es a la poca cabeza de esa persona.


domingo, 20 de septiembre de 2026

Villapalacios, mi pueblo, mis recuerdos… entrega XXXIX





https://ahm000e140.blogspot.com/2025/10/villapalacios-mi-pueblo-mis-recuerdos.html

 


Como buen paloteño os dejo la botijuela correspondiente a mi escrito.

Casi me olvidé de una cosa importante y es que el año que yo nací nacimos 73, eso quiere decir que la mitad eran ñacas y en ningún momento he hablado de ellas y claro en la escuela no estábamos juntos, tampoco jugábamos juntos, nosotros a una cosa y ellas a otra o sea que lo que tengo claro es que prefería pasarlo bien jugando a todo aquello nuestro y claro por mi edad todavía no había pensado en casarme por lo que tampoco me interesaba ninguna, eso no quiere decir que viera alguna más guapa, más simpática, en fin, más amiga mía y me llevaba mejor con ella. No pongo el nombre de ninguna porque como he dicho en ningún momento había pensado en casarme todavía. Mejor lo dejo así.

Me gustaba pescar con la mano y en el río donde además de haber barbos, bogas, culebras, cangrejos… para el que no lo sepa, también había almejas, eran parecidas a los mejillones pero verdosas en vez de negras y en arroz estaban muy buenas. Pues sí, en el río Guadalmena había almejas aunque mucha gente del pueblo seguro que no lo sabe.

En las fuentes que había en el campo casi siempre había un bote, supongo que era de los típicos de tomate, para poder beber agua porque en algunas había sanguijuelas y el bote se utilizaba como un vaso y no se tenía que beber agachado a morro de la fuente, curiosamente los botes nadie los hacía desaparecer, era como una cosa que formaba parte de la fuente.

Casi en todos los campos había algún majano, eso es un montón de piedras que cuando con el arado salía alguna se iba apilando de tal forma que al final quedaba un montón de piedras y se le llamaba majano. Recuerdo que estando un día con mi padre, no recuerdo bien en qué pedazo,  se hacía tarde y un mochuelo con su típico cantar (qué hacía mío, mío, mío…) yo era muy pequeño, qué era aquello que yo no había oído nunca y mi padre me dijo "estate por aquí conmigo que está diciendo mío mío mío y te lo dice a ti o sea que no te vayas muy lejos", seguro que aquel mochuelo tenía el nido o dormía por el día en un majano.

Era tan pequeño que un día hablando con mi padre de la mili le dije: " papá, yo no quiero ir a la mili porque allí sólo me dará miedo y por eso no quiero ir" Me contestó: "no te preocupes cuando te vayas a la mili yo me iré contigo y verás qué bien lo pasamos" Desde entonces fui creciendo y aprendiendo que mi padre no iba conmigo pero que yo no lo iba a pasar mal porque ya entendía lo que era la mili.


 

jueves, 17 de septiembre de 2026

Una Ley marginadora.


 https://diarideladiscapacitat.cat/una-llei-marginadora/





Hace algunos años tuve un accidente a consecuencias del cual no puedo firmar. Según la Ley, una persona adulta y con cociente intelectual normal, si no puede firmar no puede comprar ni vender nada por sí sola que necesite escritura pública.

Ha de presentar dos testigos que garanticen que la persona en cuestión es ella. Ni notario, ni nada de nada puede testificar que la huella dactilar es suya (solamente dos testigos). Aquí viene el dilema: en el siglo veintiuno a un individuo que tenga un accidente o por cualquier otro motivo no pueda firmar le queda coartada la libertad de comprar un piso, hacer unos poderes notariales sin posibilidad de que su intimidad se vea vulnerada. Aquí la Ley atenta contra una minoría, está anticuada y entristece a la persona afectada ¡tanto! Los responsables deberían revisarla inmediatamente, pues no es de recibo que una Ley que te ha de proteger sirva para humillarte. El notario ha de poder (él solito) testificar que la huella es de la persona que la plasma, como hace con cualquier hijo de vecino, cuando garantiza que aquella firma es de quien la rubrica, sin necesidad de tener que echar mano de dos amigos, dos vecinos Anímicamente me siento bochornosamente ultrajado cuando he de efectuar cualquier supuesto que requiera ‘dos personas que me avalen como persona’. Exijo poder ser como los demás a la hora de escriturar cualquier propiedad, no quiero verme como una marioneta manejada por manos ajenas. Dudo que en cualquier país desarrollado degraden de tal manera a los ciudadanos en plenas facultades.Según el Colegio de Notarios esta Ley es de hace ciento cincuenta años y ellos no pueden modificarla, mientras tanto los que no podemos firmar hemos de sentirnos como un desecho social. Cada vez que decidimos gestionar algo nuestro. Como si no nos perteneciera.

17-09-2026


miércoles, 16 de septiembre de 2026

Nos vais a tener siempre de frente porque somos sociedad. X



https://www.laregion.es/cartas-al-director/ley-obsoleta_1_20081014-2879045.html

Nos vais a tener siempre de frente porque somos sociedad y no queremos ser cuerpos muertos en mentes vivas, ni mentes muertas en cuerpos vivos, tened en cuenta que la sociedad es la que ha de velar para que un pueblo, aunque su gente sea diversa, toda ella pueda ser lo más feliz que pueda, no toleramos que porque una persona haya tenido la circunstancia que la ha dejado más débil no se la  tolere, que por ello haya que dejarla morir en vida porque la administración, que en definitiva es la sociedad, no responda como pueblo para que esa persona pueda ser feliz con una asistencia global obligatoria.

Todo se cuida para verlo, tenerlo y ofrecerlo en condiciones, sin embargo al débil no se le asiste, cuanta menos asistencia mejor porque menos sale a molestar, molesta en el autobús, molesta cuando tiene que pasar y está lleno de gente, en fin, somos una sociedad de caprichos y el más débil nunca será asistido como debe ser porque para nadie es un capricho, sólo para la familia, en muy pocos casos la administración asume un 1% de lo que necesita.

Por eso siempre nos tendréis de frente, porque somos sociedad, la más débil pero sociedad y tened en cuenta una cosa: que siempre estaremos aquí porque nos iremos todos y vendrán otros y el pueblo será pueblo contando con la gente más débil, la que a mucha sociedad  les molesta. Frente a ellos en muchas ocasiones siento que es superstición lo que entienden cuando ven una persona debilitada por un suceso transcendente, porque su mirada está medio metro más abajo, aunque su pensamiento, sus ideas, en fin, su cabeza esté por encima de muchísimas otras.

No contagiamos ninguna enfermedad pero pienso que contagiamos lo más importante y es el no saber tratarnos como personas  que no caminan pero que son un ser humano tan perfecto y tan imperfecto como cualquiera y que prefiere que lo vean como tal a que  lo vean como un pobrecito, un inútil, un diferente…

La ignorancia del pueblo crea nuestra debilidad.




 


viernes, 11 de septiembre de 2026

Villapalacios, mi pueblo, mis recuerdos… entrega XXXVIII

https://ahm000e140.blogspot.com/2025/10/villapalacios-mi-pueblo-mis-recuerdos.html

                                                                                                       Barcelona

Se había acabado el colegio, se estaba acabando la niñez y con eso se estaba acabando todo: el apio, las bolas, las chapas, el zompo, los culos… empezó a ser un tiempo en el que éramos demasiado grandes para trabajar desde pequeños, no había solución, la única era dejar el pueblo, los campos, la naturaleza, los amigos… en fin todo lo amado, “mamado” y marchar a una ciudad donde poder trabajar porque en aquellos tiempos con catorce años se podía trabajar asegurado legalmente. Otro planeta.

Ni barranco judío, ni la moratilla, ni los puntales, ni mata cenillas, ni la huerta, ni la fuente ormiguel, el cortijo… en fin aprender a vivir diferente, una vida llena de casas, de asfalto, de coches, nuevos amigos… todo porque mi pueblo me había echado con cariño pero me había echado porque era imposible seguir en él sin que hubiera posibilidad de seguir.

Hasta los catorce años fui feliz, muy feliz, mis primas, mi primo, mis tíos, mis tías, mi abuela... todo era genial y yo una personita capaz de asimilar todo lo que iba pasando con cariño y sobre todo sintiéndome querido.

Te puedo decir que fue tan grande mi niñez con tanta gente querida a mi alrededor que mi pueblo, mis recuerdos y Villapalacios los tendré en mi memoria mientras mis neuronas sean capaces de recordar todo aquello. Vivir en un pueblo 14 años, quiero que quede claro que un pueblo donde toda la gente se conoce y se respeta, es el placer más apreciable que un ser humano, en este caso un niño, puede tener.

La sociedad es libre pero tiene un horario rígido y esa rigidez hace que la libertad se convierta en muchas ocasiones en esclavitud. 

Aquí se acaba un sueño real que perdurará en mi pensamiento mientras no confunda el amor con el dinero, el oropel con la naturaleza y la libertad con la rigidez de un horario impuesto.


El disfrute de reciclar. X


https://www.lanuevacronica.com/opinion/a-pie-de-calle/como-es-posible-que-la-poblacion-no-reaccione-ante-la-corrupcion_18309_102.html


 
























lunes, 7 de septiembre de 2026

Lloré mi herida.

 


 

Lloré mi herida tanto que mis lágrimas construyeron una coraza impenetrable. Ahora pasado el tiempo de aquella herida mi vida ha sido dura por la secuela de la misma pero al mismo tiempo he caminado por el borde de un precipicio extremadamente alucinante, un acantilado escarpado que tengo que escalar cada día sin vía primaria, una vida fuertemente vivida a pesar de la debilidad que aquella herida me propinó. Una pasarela donde la gente con una herida como la mía sobra: la sociedad.

Una jungla repleta de alimañas en la que has de competir sin armas físicas se ha de competir con psicología, resistencia, aguante, fortaleza… Estuve en la orilla del cadalso, ahora muchísimos años después, miro hacia atrás y con entusiasmo creo que el jardín con sus espinas es una vida regularizada en la tierra, he sido capaz de sobrellevarla como cualquier otra persona que camine, que mueva las manos y todo lo demás, vivo frente al mar en un sitio privilegiado, quizá por eso, la pregunta de alguna gente.

¿Vendes droga para poder vivir aquí? No, no vendo droga, pero al no poder moverme físicamente pienso la forma de acariciar la vida lo mejor posible, no me gasto un dineral en el bar y bueno muchas más cosas ridículas que la gente compra sin poder.

Mucha gente piensa pobrecico porque no puedo caminar y yo pienso que mucha gente es pobrecica porque aunque camine no sabe vivir.

No tengo nada en contra de nadie pero es que cada día tengo algún encontronazo por no dejarme tratar como un inválido, se que para una persona “normal”  es difícil que a mí me vea como una persona “normal”, pero sí, sociedad, soy una persona normal que no camina, no da la mano y no puede comer solo… por todo lo demás soy una persona normal.

No necesito pobrecicos que me consuelen, lloré mi herida tanto que se consolidó para poder disfrutar de una vida digna y sobre todo, la fortaleza de querer vivir y querer vivir con dignidad.

En esta vida nos necesitamos todos, yo necesitare más que tú, pero tú también necesitas, mi persona será menos esbelta pero mi mente no está dispuesta a que la atropelles, porque ella es tan alta, esbelta y guapa como tu mente.