En Estados Unidos una persona matada porque está grabando una manifestación con su teléfono móvil es un asesinato. Una persona matada en Venezuela porque sí es un asesinato.
El trabajador que cumple estas órdenes de un poderoso aupado al poder por los votos inseguros de un pueblo es un asesino y se ha de juzgar por tal hecho, sin embargo ni enfermeros, ni inmigrantes, ni medio mundo está tranquilo con los caprichos señoritos de un poderoso que se cree dueño y señor del planeta. No habrá juicio para estos criminales del enfermero ni para nadie más porque él, el mandamás de Estados Unidos, así lo tiene pensado y sobre todo escrito con su firma patológica que enseña cada vez que la plasma.
En vez de parecer un jugador de póker este hombre parece un farolero, que si Groenlandia, que si los aranceles, que si Canadá…, en fin, un personaje que se tira el farol y luego como un farolero lo tiene que apagar porque solo sirve para dar miedo y él poner rostro de mal genio.
Es posible que su falsa paz concluya en una guerra cierta. Es un personaje rico, tanto que su riqueza empobrece a media humanidad y no solo eso, empobrece también las facciones de su rostro porque siempre tiene cara de mal genio y eso quiere decir que solo es feliz con una faz especial, incapaz de sonreír.
Deseo que no copie a un prestidigitador para poder presentarse a un tercer mandato cosa que está prohibida en Estados Unidos pero el poder y el dinero puede ser que se salgan con la suya con los votos de mucha gente insegura e ignorante. Puede ser el caos, recordad que es una persona sin sonrisa, una persona feliz solo cuando atesora poder y dinero.
No habrá juicio para el asesinato del enfermero, lo que él se inventa es su realidad y el problema del planeta.

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