Hoy he ido a jugar una partida de ajedrez de un torneo que acaba de empezar y como he llegado un poco antes me he ido a tomar un café al bar del centro cívico, un bar que como poco tiene 200 metros cuadrados y no había nadie, en una mesa en la que había dos sillas yo me he puesto en el lado que no había silla con mi silla de ruedas, detrás de mí había un pasillo de dos metros o tres y la sorpresa ha sido cuando ha venido la camarera y dirigiéndose a la persona que iba conmigo oigo que le dice: "me lo puedes quitar de aquí y ponerlo en otro sitio es que aquí molesta"
La sensación que me ha dado es que me estaba tratando como si fuera una maleta, una caja de herramientas, un objeto vamos...y le digo: "¿Cómo dice y por qué se lo dices a ella y no me lo dices a mí? Me estás tratando como si fuera idiota, pues perdona lo que voy a decir pero la idiota eres tú porque así no se trata a una persona aunque vaya en una silla de ruedas" Le podía haber dicho que luego ellos hablan de racismo, porque no era española, pero me he callado. Ella estaba sobrepasando todos los límites al decir "me lo puedes quitar de aquí que molesta y me lo pones en otro sitio", donde ella ha señalado, creo que la humillación en este caso es más fuerte que el Racismo, para ella yo no era una persona era una cosa sin entendimiento, sin personalidad, sin nada de nada porque estaba enfrente de mí y dirigiéndose a la persona que iba conmigo diciendo semejante barbaridad. Así nos va a las personas que para caminar necesitamos una silla de ruedas y es que mucha gente piensa que estamos sentados con la cabeza porque el cerebro no es capaz de relacionarse con una persona que no te conoce o que te conoce pero tiene dos dedos de frente. Yo en mi caminar me encuentro a mucha gente así, por suerte no es toda la sociedad pero cada día salgo de casa diciendo hoy que me voy a encontrar con mi vida cotidiana.
No soy racista pero sí un marginado desde que tuve el accidente por buena parte de la sociedad. Hemos estado diez minutos para tomar el café y no ha entrado nadie.
A lo que yo molestaba es a la poca cabeza de esa persona.

5 comentarios:
Manu: Es de las experiencias más humillantes que hemos de soportar, creo que nos ha pasado cosas así a todas, estaba en la mesa y la camarera se dirige a mi hermano para preguntarle que iba a tomar yo!
Marta: Qué horror, Andrés.
L: Muy buena respuesta de tu parte Andrès. Está "persona" no se merece ni trabajar en público ni tu energía y tiempo. Un abrazo!
A: Tranquilo hay de todo,lo que pasa es que tienen poca sensibilidad....
M: No te digo lo que yo le habría dicho a la escoria esa, porque creo que hasta tú te escandalizarías…
Yo he quedado muy marcado desde que un día, cuando entraba a tu casa en la calle Huelva una niña me vio y se presignó... Tela marinera...!
Hi ha persones que no deurien de ser-hi en aquest món…de tan curtes esdevenen dolentes
Si aquest bar té llibre de reclamacions, igual podries posar una queixa
Una abraçada
T: Animo, Andrés. Que hay gente para todo, en todas partes...un abrazo.
M: Madre mía ,yo creía que esas cosas no pasaban!
N: Estoy tan impresionada que no tengo palabras Andrés !!!!
Sin duda en tu situación y/o la de tu acompañante yo hubiera perdido los papeles.
Acompañante
😘😘😘
Do: Primer de tot, gràcies, Andrés, per compartir aquest missatge.
La veritat és que m’ha fet reflexionar molt. Hi ha molta responsabilitat en el que expliques, i crec que missatges com aquest s’han de compartir, perquè potser poden fer pensar i ajudar a canviar certes actituds, tant si es fan amb mala intenció com si es fan per simple falta de sensibilitat.
Per mi, el més important del teu missatge és que posa sobre la taula una cosa que moltes vegades oblidem: darrere d’una cadira de rodes hi ha una persona, amb els mateixos sentiments, la mateixa dignitat i el mateix dret a ser tractada amb respecte que qualsevol altra.
Andrés, espero que el teu missatge arribi a molta gent i que, encara que sigui només una mica, serveixi perquè alguns es mirin les coses d’una altra manera.
Gràcies per haver tingut la força d’explicar-ho i de compartir-ho amb nosaltres.
Una abraçada forta, amic, i ens veiem aviat davant del tauler. ♟️
Is: Andrés, tienes toda la razón: se cruzó una línea roja. Hablar de una persona como si fuera un objeto que alguien tiene que apartar es una falta de respeto inaceptable.
Hacer pedagogía requiere tiempo y paciencia, y a veces son que contexto el tiempo, no permite tener paciencia en un día de competición y concentración, afortunadamente, tuviste paciencia y podías haber reaccionado de forma agresiva. Aun así, al señalarle lo ocurrido, le diste una oportunidad para reflexionar y corregir su comportamiento. Necesitar una silla de ruedas no significa perder la voz ni la capacidad de decidir: Tuvo suerte👍 de que le explicaras xq sus palabras no eran adecuadas. También podrías haber presentado una queja ante la dirección del establecimiento para que revisara lo sucedido y tomara las medidas oportunas, como una amonestación por escrito que dejara constancia de la falta. Si se repitiera, podrían valorar otras medidas, incluido el despido si correspondiera, ya que en estos tiempos, ningún establecimiento se puede permitir tener personal que trate con mala educación👎 a los clientes = pérdidas. Quizás esa podría ser una explicación de por qué un espacio tan amplio estaba vacío de clientes.
[ A nivel general, y por si le sirve a alguien, una amonestación por escrito en el ámbito laboral puede servir como advertencia y dejar constancia de una conducta inadecuada. Si estas conductas se repiten y tienen suficiente gravedad, podrían justificar un despido disciplinario sin indemnización, siempre que se cumplan los requisitos legales.
pi: Hola Andrés deberías llevarle tu escrito y decirle que se lo lea alguien para que le explique el significado. Un abrazo 💜
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