Respuesta de un "catedrático" encontrada en mi buzón.
Inverosímil
no
En
Catalunya se vive y se deja vivir, de otra forma sería imposible lo
que viene sucediendo estos últimos años, el espíritu soberano, que
no separatista, nace del olvido de un pueblo multicultural, el olvido
de una gente que no pierde sus raíces pero que se da cuenta que
desde Madrid ignoran la potencia étnica con ganas de despuntar que
vivimos aquí atados a sus caprichos, todo vecino venido de cualquier
parte se integre o no lucha para abrir las puertas de la prosperidad,
nadie en Catalunya está obligado a hablar catalán, comer calçots,
bailar la sardana, hacer castellets... buena prueba de ello son: la
feria de abril con más de un millón de visitantes, fiestas
gallegas, castellanas, extremeñas... aquí se puede vivir y morir
con las mismas obligaciones que cualquier español viva donde viva,
evidentemente que los niños han de aprender el catalán, quizá por
eso esta parte de nuestra querida España está harta de oír tantos
improperios del resto, y las nuevas generaciones se dan cuenta que
para seguir se han de desligar de un gobierno que nos enfrenta a
aquellos que nunca han salido de una política centenaria a la que ya
están acostumbrados. En Catalunya se vive y se deja vivir, hoy por
hoy y con las trabas que ponen desde el resto del país, es donde
menos paro hay, el otro día me contaba un chico refugiado, como le
hablaban en Sevilla de Catalunya, allí no vayas que hablan catalán
y no le dan trabajo al que no lo habla, aquella gente es muy rara, a
la semana ya estaba trabajando, lo bueno es que quien le decía esto
era gente que trabaja en la Cruz Roja, me callo de como me hablaba a
mi él de ellos después de un año y pico que había estado
conociéndolos. En Catalunya hay andaluces, gallegos, castellanos,
extremeños... que después de sesenta, setenta años siguen
hablando con su acento, y algunos ni entienden el catalán. Amigos
míos mucho tiene que cambiar el trato para que España no la
rompáis, porque sois vosotros los responsables de que Catalunya
comience como un país soberano sin rey, con la libertad de crecer o
estrellarse sola y sin rencor.
No
entiendo como se puede odiar tanto a una gente y cuando dice que se
va no se le deja, inverosímil no.
A.hinarejos
12-08-16
















