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Apio Enfrente de las escuelas al otro lado del carril se hacían estos adobes con barro y paja para hacer las paredes interiores de las casas. Recuerdo que el Ganga allí los hacía.
Me voy por los cerros de Úbeda, en Villapalacios bastante gente dormía en colchones rellenos de farfolla y ¿qué es eso? dirá mucha gente, esfarfollar era una cosa que normalmente hacíamos los ñacos y las ñacas y normalmente lo hacíamos por la noche y nos lo tomàbamos un poco a fiesta porque contábamos chistes, hacíamos tonterías... en fin nos lo pasábamos bien, pero bueno esfarfollar es quitar lo que envuelve a la piña de panizo para dejarla limpia y eso como he dicho, mucha gente lo utilizaba para rellenar colchones porque no todo el mundo tenía perras para comprar lana que es con lo que se llenaban normalmente. Luego había que desgranar la piña para dejar el panizo en grano y poderlo utilizar.
También había otro panizo que no hacía piñas y se le llamaba panizo rosetero porque se hacían rosas, o sea palomitas y con la planta se hacían escobas para barrer aquellas casas de antaño que no tenían baldosas, en fin, eran unas escobas bastante más fuerte que las de barresanto.
Hablando de santo, cuando yo vivía en Villapalacios había que ser creyente y tener un par de narices para entrar a misa los domingos o cualquier otro día pero no por el cura, ni por nada del pueblo, ni de brujería, ni de cosas raras, simplemente era que un agujero que había encima de la puerta de la iglesia las abejas lo tomaron como suyo e hicieron una colmena adentro, y a más de uno nos había picado alguna, en fin, un peligro que duró bastante tiempo, luego en un viaje que hice al pueblo me dijo el hijo de Cándido que habían sacado un montón de miel.
Entrando a la Iglesia, justo en la pared a mano izquierda, estaba la pila del agua bendita donde había que meter los dedos para santiguarse antes de ir a sentarte para oír la misa, una cosa sí era cierta y es que los hombres tenían prohibido oír la misa desde la parte derecha de la Iglesia y las mujeres tenían prohibido oír la misa desde la parte izquierda o sea que juntos pero no revueltos, delante de los bancos de los hombres nos sentábamos los ñacos y delante de la parte donde estaban las mujeres se sentaban las ñacas, lo curioso es que había reclinatorios particulares para que las ricas pudieran arrodillarse en blando cuando la parte de la misa lo requería, hasta dentro de la Iglesia tenía que notarse que los señoritos eran señoritos, católicos todos pero unos arrodillándose en blando y otros en la madera pura y dura del banco.
Cuando yo vivía en Villapalacios había que pagar la "Santa Bula" y así se podía comer carne en Semana Santa, pero claro había gente que no tenía ni para comer carne el resto del año ¿Cómo iba a pagar a la Iglesia para poder comer carne? Pues como buen cristiano se tenía que hacer como mucho un estofado de bacalao y panecillos, siempreviva, garbanzos, patatas… que por cierto estaba buenísimo, al menos el que hacía mi madre. Entonces todo era casero: mantecados, fritillas, cagarrutas, enredos… eso sí, como bien adoctrinados no faltabamos ninguno a misa, yo últimamente como era monaguillo iba para ayudar a hacer la misa, o pasar la bandeja y sobre todo para pasármelo bien con mis amigos y si la Sacra nos daba recortes de las hostias pues de narices porque estaban muy buenos.

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