La perorata de cada año para Navidad, este año me la he perdido pero según he leído no ha sido nada real, ha sido como cada año: un discurso lleno de utopía y casualidades, estoy esperando el día o la Navidad en que sea real lo que dice y más real que hablar del emérito, de su cuñado y su hermana y de por qué, o quién lo dejó después de una dictadura sentado y bien sentado..
Emérito no sólo ha engañado a su mujer sino que nos engañó a todos los españoles, la prueba está en dónde y cómo vive, de dónde sale todo lo que tiene y por qué en vez de ser ahora él quien es, no es su hermana, cosa que él ha dejado también atado y bien atado para que su hija pueda seguir la dinastía. Debería contar cuánto gana su hija, como vive él habiendo en España un tanto por ciento elevadísimo de pobreza, en fin, creo que las peroratas son para gente fácil de engatusar.
Una dinastía que vive del sudor del trabajo del pueblo hoy en día para mí es obsoleta, yo no necesito ni emérito, ni rey, ni gente que viva en un palacio con el dinero de los trabajadores, la monarquía impuesta por un dictador por sí misma es una trampa que cuesta muchísimo dinero mantenerla y por lo tanto es un producto para mí perecedero y que en un tiempo no muy lejano tiene que acabar oxidándose y cediendo hasta desaparecer.
El lujo de que dispone la monarquía es tán inmenso como falso el bienestar de ellos, que ellos mismos predican. El emérito, ni campechano, ni sincero… un vividor impuesto por un dictador que se ha aprovechado de su poder y su personalidad para vivir como un dios con el dinero de los impuestos sudados por un pueblo que por miedo a una nueva guerra ha ido tolerando. Dubái y los millones que atesora junto a la mala situación que tiene con su familia es toda la riqueza pobre que él atesora. Yo no necesito perorata de endiosado e hijo de emérito con "queridas" caras y nada de campechano.
27-12-25

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