Sin mulo y sin burra, también se podía ir a lavar la ropa al caz, a la salida de la almazara, en el caz, había un charco con losas para estezar la ropa, estaba muy cerca del pueblo y cuando la fábrica no funcionaba se aprovechaba para utilizarlo de lavadero, eso sí con la canasta acuestas.
He hablado del trigo y la cebada pero también se cultivaban otros cereales en aquellos tiempos como la avena y el centeno. Por su singularidad destacaré el centeno con el que aparte de hacerse escriños con el tallo, o sea lo que sería la paja en el trigo, con el centeno se hacía ese recipiente que se utilizaba para el pan y la harina, en fin, para lo que se hacía en el horno o en la tahona, también el centeno tenía una especie de veneno que todo el mundo sabía que era tóxico, se llamaba o se llama cornezuelo del centeno y mirad lo que he encontrado de este cornezuelo, bueno para mí impresionante y por eso lo he querido dejar aquí para que quien no lo sepa que conozca que en el centeno también se cría este alucinógeno mortífero.
"El consumo de pan fabricado con centeno (pan negro) que a su vez estaba contaminado con cornezuelo, así conocido como «pan maldito», generó durante la Edad Media una enfermedad mental muy común que se denominó fuego de San Antonio, ergotismo o fuego del infierno.
Antes de que se descubriera el origen del hongo en el siglo XIX, los brotes se atribuían a castigos divinos o brujería. Muchos historiadores sostienen que los extraños comportamientos, convulsiones y alucinaciones que desataron los famosos Juicios de las Brujas de Salem en 1692 fueron provocados, en realidad, por el consumo de pan de centeno contaminado con cornezuelo debido a una temporada climática inusualmente húmeda (el ambiente ideal para el hongo).
A pesar de su peligrosidad, hoy en día sus derivados aislados en laboratorio se utilizan de forma segura en la medicina moderna para fabricar medicamentos contra la migraña crónica (como la ergotamina) y para detener hemorragias postparto". Y no solo ésto, he leído que en bastantes enfermedades más se utilizan derivados del cornezuelo para curarlas.
3 comentarios:
Andrés, la paja de centeno también se utilizaba como relleno en la fabricación de albardas. En Villapalacios teníamos un artesano de esas albardas que era Manolo el Alabardero.
Tienes toda la razón y además Manolo está casado con mi prima Rosi. Gracias por tu apunte.
cris: Wow, qué fuerte esto del pan negro!!! 😳😳😳😳
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