Mostrando entradas con la etiqueta Hoy en El periódico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hoy en El periódico. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de agosto de 2020

"¿La Fiscalía de quién depende? Pues ya está". Hoy en El Periódico



Clica en el enlace



Entre muros ha vuelto a poner la justicia española a gente con talento sólo por el hecho de querer que su pueblo viva libre sin los desprecios de un país caduco, un país donde la justicia “ajusticia” a todo aquel que no esté con los suyos separándolo, metiéndolo entre muros u obligándole a exiliarse donde no moleste, un país acomplejado que se sirve de los cuerpos uniformados para imponer su ley, un país capaz de reírse de un pueblo como el catalán hasta la saciedad, un país con tanto miedo a que Catalunya se marche que es capaz de todo eso, de ponerse de acuerdo para encerrar entre muros a sus dirigentes al mismo tiempo que detesta a todo lo que suene a un idioma que no sea el castellano, un país capaz de organizarse para que las empresas catalanas se marchen a sus Españas del alma.

La injusta justicia camuflada como justa rompe moldes y nos regresa al siglo diecinueve sin parpadear, a todo el que molesta se lo cargan sacando apartados especiales para cada caso, yo no entiendo de leyes, sin embargo nada más hay que oír a los entendidos como enumeran las barbaridades que aplica la fiscalía para encerrarlos, ya lo dijo Pedro Sanchez: "¿La Fiscalía de quién depende? Pues ya está" -la frase de Sánchez sobre detener a Puigdemont. Cada uno que piense como quiera, pero hoy, debido al poder judicial, policial, legislativo… Catalunya está más triste que nunca, sólo faltaba “desescalar” la salida de los presos catalanes diciendo que sus ideas justifican aplicar la inquisición, que no se han arrepentido, dicen que lo volverán a hacer, inculcan al pueblo a seguirlos… pues nada ese país tan caduco pone en marcha su “inquisición” atenuada y los vuelve a meter entre barrotes hasta que se arrodillen y pidan perdón, a eso le llaman reinserción y ellos no se han arrodillado.

La justicia es igual para todos en boca de quien la ejerce, no de quien la sufre.
A.Hinarejos
29-08-20

martes, 30 de junio de 2020

"Hospitales la mejor joya"





Este año no podré celebrar mi cumpleaños en un restaurante, ese que mucha gente me dice que estoy loco por celebrarlo, ese que llevo muchos años recordando con gusto, hace cuarenta y seis años estuve en el borde del precipicio, tan cerca, que el primer día apareció un cura para perdonarme los pecados para cuando cayera, menudo susto, además según los facultativos no duraría mucho y en el caso de que aguantara dos o tres años sería siempre en la cama, por eso un buen día comencé a celebrar mi segundo nacimiento, tengo pareja, nuestro hijo y vivo una vida de lo más normal, incluso vivo en mi casa con vista al mar, todo un empeño por seguir con normalidad por estos lares. Pero hoy en mi, quién lo iba a decir, cuarenta y seis cumpleaños de ver aquel túnel iluminado contándome mis andanzas,  ese que se ve cuando estás cerca de las calderas de Pedro Botero, no puedo salir a celebrarlo por culpa de un virus que afecta a nivel mundial, vamos una sin razón vivida en directo, sin embargo mi cava y mis viandas preferidas no habrá Covid19 que me prohíba compartirlas con mi pareja, un año más dejando en evidencia los comentarios sobre mí aquel año de mil novecientos setenta y cuatro; para mi persona es un regalo cada día que se despierta y me es totalmente esencial describir que un hospital es la joya más preciada que tenemos, que las personas que hacen posible su buen funcionamiento no están obligadas a ello y menos cuando gente insensata se expone a un contagio grosero incumpliendo todas las normas.
Este año no iré a que me canten el cumpleaños feliz, soy consciente del impacto inesperado producido por esta pandemia, pero celebro que aquel año del siglo pasado se equivocaran los facultativos en mi diagnóstico y comienzo a vislumbrar que si colaboramos todos, este coronavirus lo dejaremos en pañales. Creo en la ciencia, sin embargo el poder y el juicio están en el sentido común del pueblo, todo junto hará que el cóctel molotov que confeccionemos derrotará a la fuerza invisible de este mal.
A.Hinarejos
17-05-20

sábado, 20 de junio de 2020

Sin miedo pero con sentido común. Hoy en El Periódico





Ha habido muertos, gente con secuelas físicas y psicológicas, hambre… un sinfín de cosas típicas de una guerra, ahora al contrario de una posguerra, el personal se lo toma a la tremenda, fiestas, terrazas llenas, viajes… la destrucción física no ha existido, los edificios enteros, las carreteras, las vías del tren… aparentemente no ha pasado nada, sólo hemos estado encerrados casi tres meses, en definitiva nada más que el que lo ha vivido de cerca sabe que es muy, muy peligroso, y también sabe que el virus sigue amagado donde menos lo esperamos, no es por inculcar pánico, pero si no respetamos las medidas mínimas las bombas y balas invisibles volverán con fuerza, mucha gente posiblemente está inmunizada pero otra no, y si tenemos que volver al encierro forzoso los más sensibles caerán abatidos y todo por no ser responsables protegiéndonos, además de las medidas inculcadas por los científicos, está nuestra actitud, si no somos serios ante la congoja que acabamos de sobrellevar, volveremos al comienzo. Hemos de tener en cuenta que esta guerra no destruye al pueblo pero mata a sus habitantes, y al luchar contra un enemigo invisible estamos en debilidad ante él, por eso, salir y disfrutar está bien, sin embargo procuremos evitar riesgos y protegiéndonos como dicen los cánones seguro que venceremos y cuando pase el tiempo y lo hayamos conseguido podremos decir que nos pilló una vez desprevenidos pero supimos erradicarlo con sabiduría, hablando de sabios mientras cumplimos con nuestro deber, ellos los científicos seguro que encuentran algún remedio para pulverizar al enemigo, este poder invisible que ha decidido atacarnos, quizá lo único positivo de este episodio en nuestra historia es que nos ha hecho más humanitarios, que mirarnos el ombligo no es bueno, hemos de ver más allá y pensar que la vida es tan efímera como nos ha demostrado este invisible enemigo.

Sin miedo pero con sentido común, es lo que nos toca hacer mientras no descubran un remedio efectivo. Un hurra por tanto joven, niño, abuelos… encerrados sin ver amigos, familia y creciendo como individuos.