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Prólogo
- Si no puedo caminar, que me maten.
No pude evitar reírme, ¿Qué clase de descerebrado hay que ser para pensar así?
Con el tiempo entendí que no todo el mundo ha tenido el privilegio de crecer junto a un referente que te enseñe a valorar las cosas importantes, aquellas que podemos controlar y que marcan el devenir de la vida.
Que este relato autobiográfico te sirva de inspiración, como me ha servido a mí su autor y te ayude a aferrarte a las luces en un mundo plagado de sombras.
Andreu Hinarejos Gimenez
“¡Mis manos! ¿Dónde están mis manos?”
Con este pensamiento comienza el relato de un accidente que transformó una vida en un solo instante. Tras el impacto, el autor despierta desorientado, con el cuerpo inmóvil y la mente luchando por comprender lo ocurrido. Lo que sigue es una reconstrucción honesta y clara de esos minutos críticos, de la atención médica que lo mantuvo con vida y del largo proceso físico y emocional que vino después.
Lejos de la exageración, esta autobiografía ofrece una mirada directa a la fragilidad del cuerpo humano y a la fuerza que puede surgir en los momentos de mayor vulnerabilidad. El autor comparte con precisión lo que sintió al perder el control de su propio cuerpo, cómo enfrentó la rehabilitación y qué significó adaptarse a una vida que cambia sin aviso.
Es un testimonio a la supervivencia, adaptación y resistencia. Una historia real para quienes buscan comprender, inspirarse o ver cómo se reconstruye una vida desde el trauma hasta la recuperación.


2 comentarios:
Un testimoni de lluita i resilència. Que tingueu un millor 2026
Gracias por compartir, Andrés!
Aferrémonos a las luces del 2026, y ojalá sean muchas, más que sombras
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