jueves, 22 de enero de 2026

Villapalacios, mi pueblo, mis recuerdos… Entrega XI. Víllapalacios estará en mi mente mientras mi mente esté en mi.


https://ahm000e140.blogspot.com/2025/10/villapalacios-mi-pueblo-mis-recuerdos.html

Se admiten sugerencias para poder ampliar la convivencia de Villapalacios en aquella época de los años 50 y 60. Mil gracias.

La dieta cuando yo vivía en Villapalacios era casi vegetariana, como en toda España.

Con el tiempo la altura media de la población se ha notado, precisamente al consumir más proteína animal. Nombraré algunos de los platos que se cocinaban antaño: Migas, pisto, caldo de patatas, ajo de harina, ajo de pan, ajo tostado, gachasmigas, moje de tomate, pinchao, ajo atado, fácil, puré de patata, puré de garbanzos, col con patatas, andrajos, galianos, cocido, encebollado, pimientos fritos, huevos, moje de cebollas asadas y pimientos asados, fideos casi siempre vegetarianos, los típicos civiles, sardinas saladas aplastadas con papel de estraza con la puerta para poder pelarlas, chocolate del Cristo. Evidentemente el pan no faltaba en ninguna de estas comidas, ni tampoco el pan con aceite y azúcar muchas veces como merendeta. No se pasaba hambre pero la proteína era deficiente aunque algunas veces traían pescado: jurel, boquerones, sardinas y de todas maneras el bacalao salado estaba siempre a mano pero lo que muchas veces no había disponible era dinero para poderlo comprar porque incluso teniendo gallinas y huevos y conejos en varias ocasiones se tenían que vender para poder comprar ropa o cualquier otra cosa imprescindible.

Además estaba toda la fruta del tiempo, en su tiempo. 

Destacaré una por su nombre singular y es el abullacano, un nombre paloteño y que no lo he oído en ningún otro sitio, luego estaba también la repostería casera como eran las fritillas, los enredos, las cagarrutas, los roscos fritos y como colofón pero que se tenía que hacer en el horno estaban las tortas de manteca, un manjar tan simple como exquisito.

Segurísimo que me olvido de muchas cosas pero mi memoria por ahora es lo que tiene presente, un abrazo para todos los paloteños y también para la gente de buenos sentimientos.


Era un tiempo en blanco y negro en todos los sentidos y para todo, estaba el negro de la precariedad universal y el blanco de la familia la amistad y la convivencia cotidiana.

Catorce años viviendo en Palotes plantaron en mí la esencia de la vida capaz de sobrevivir al duro golpe que me proporcionó el destino años después.

Víllapalacios estará en mi mente mientras mi mente esté en mi.


No hay comentarios: