Cuánta gente hay cada día desahuciada por la sociedad, la administración, el sistema… cien, mil, cien mil… gente que por otro lado lo único que ha hecho es nacer y tener un encontronazo con la vida y nadie se acampa en la Puerta del Sol por ello, más bien se les reprocha a escondidas. Son desahucios silenciosos pero desahucios, porque esas personas necesitan tanto la asistencia de la sociedad, la administración, el sistema... esa asistencia que hace que su vida sin ella sea una muerte en vida, o sea, un desahucio generalizado tan atroz que sienten que el sistema los rechaza de tal manera sólo porque un día se rompieron, que se ven abocados al cuarto de las ratas porque la sociedad así lo requiere.
Sí, hablo de desahucio porque es una persona quebrada por la vida si el sistema la abandona, vive sin casa, en cueros, con nada de nada o sea tirada como una colilla donde se siente pisoteada por una sociedad que aunque quiera y diga que todos somos muy buenos abandona al mas necesitado y lo esconde en residencias, en habitaciones en su casa apartado de lo que es un sistema normalizado.
Es la ley del más fuerte, si tú no eres una persona “normal”. Ya no sirves para la sociedad, la administración, el sistema… solamente sirves para que tu vida sea un camino angosto hasta que llegue el día en que el camino sea un precipicio tan enorme que caigas por él y dejes de molestar a la sociedad escandalosa no por el ruido sino por dejarte en la estacada cuando tuviste un tropiezo en la vida.
Un desahucio mortal por un sistema cruel, donde el roto molesta.
También los presupuestos decentes deberían servir para eliminar estos desahucios invisibles.
Un país que encierra al débil y obliga a que la familia sea quien apechugue para que pueda respirar, no vivir, es un país pobre, un pobre país que a los más débiles los abandona hasta caer por el acantilado.
Ni acampadas, ni manifestaciones, ni protestas.... solo en su casa o en residencias militarizadas zurciendo la vida.

2 comentarios:
Una reflexión muy necesaria. Hay desahucios que no sacan a nadie de una casa, pero sí de la sociedad. Nadie debería ser apartado por ser vulnerable o necesitar apoyo. Una sociedad justa no abandona al que más lo necesita: lo acompaña y le devuelve dignidad. 👏
V: Justo y real. Nosotros vivimos desahuciados cada dia. Sin sindicatos que nos apoyen. Y hemos hecho en nuestra vida más que los llamados nprmales.
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